Hay momentos que definen para siempre la manera en la que
miras la vida, hay relaciones que marcan como te enfrentas al mundo, y hay
lugares que te recuerdan que pase lo que pase siempre, siempre sale el sol; mi
lugar es la fuente que está a la salida del metro salvador, o en realidad era
la fuente de salvador. Dicen que después de cada tormenta sale el sol, y bueno
los arcoíris son la prueba de ello, y eso es lo que me gusta tanto de ese
lugar, sin importar el día del año, del clima, de la hora del día, siempre
puedes ver un arcoíris, incluso de noche sus luces dan esa impresión, y eso
siempre hizo sonreír y recordar que en algún momento la oscuridad se iría y
volvería a salir el sol. Durante mucho tiempo la necesité, inclusive cuando no
me encontraba mal porque me hacía pensar que eventualmente todo tendría color
otra vez.
Las cosas han cambiado, y ese lugar que tanto me ayudó ya no
significa lo mismo, ya no la necesito como antes porque ahora tengo mi propia
fuente, tengo a alguien que me da la seguridad de que siempre saldrá el sol.
Fuiste la primera persona a quien le conté sobre lo que la fuente significaba
para mí, fue maravilloso poder compartirlo contigo, y desde ese día que fuimos
juntos hasta allá todo cambio. Por siempre será el lugar donde me dijiste que
me amabas y donde pude decirlo también.
Esta entrada es para ti, bonito mío porque me inspiras a
seguir mis sueños, porque ese 11 de mayo cambiaste mi mundo entero con esas dos
palabras y te convertiste en mi propia fuente de salvador, en lo único que
necesito para saber que todo estará bien.
Han sido dos maravillosos meses, los mejores de mi vida,
pero lo más hermoso sin duda alguna de este tiempo, es saber que es sólo el comienzo
de una eternidad junto a ti, te amo.
*Lamento que esto esté un día tarde, pero quería que
estuviera perfecto para ti.